El aprendizaje de otro idioma no solamente amplía nuestro bagaje de conocimientos, sino también aumenta nuestra capacidad comunicativa y de empatía ya que nos capacita en la comprensión de los otros, de las personas que pertenecen y comparten culturas distintas a la nuestra.
Nuestros alumnos no son pasivos receptores de conocimientos. Aprenden desde su cultura, sus experiencias e intereses.
Saber otras lenguas nos permite desarrollar una mayor destreza en la solución de problemas y conflictos y tener una mejor predisposición para el trabajo en equipo.
Entendernos a partir de la idea de que somos lo que somos porque los demás son diferentes, nos permite evitar actitudes y conductas de discriminación.
Entender una lengua es el camino hacia la comprensión de los otros y de su mundo.
Somos y nos comportamos dentro de la cultura a la que pertenecemos. Entenderla es la clave para una efectiva relación con los demás.